Ni los aficionados más optimistas se imaginaban a principios de temporada que a falta de cinco jornadas para el final de la Liga la Real Sociedad estaría ocupando la cuarta plaza del campeonato, sólo por detrás del virtual campeón, el Barcelona, el Real Madrid y el Atlético.

Quién diría que los seguidores txuri-urdin que a estas alturas compartirían por estar la próxima campaña en Champions League.
Cuando hace justo un año las dudas no hacían más que acechar la figura de Philippe Montanier, llegado el anterior verano para modificar el estilo futbolístico donostiarra impuesto sin éxito por Martín Lasarte. Aquel cambio de rumbo sorprendió a más de uno, que no entendió cómo el artífice del ascenso se marchaba por la puerta de atrás para dar paso al apodado ‘Guardiola francés’ por la admiración al extécnico del Barcelona y por la similitud de ideas a la hora de entender el fútbol. Aquella comparación, este curso, ha ido cobrando sentido.