“Temo el día en que la tecnología sobrepase nuestra humanidad. El mundo solo tendrá una generación de idiotas” Albert Einstein.
La tecnología no es un mal, nosotros la hemos adulterado, convertido en la droga del siglo XXI, cuando su esencia se sitúa lejos de la utilidad dada.
Saber aprovechar lo que nos rodea como vehículo/medio de inteligencia, es y debe ser nuestro deber.
El Apocalipsis zombie, aunque muchos no lo crean, se avecina. Nuestros bolsillos albergan una “arma” de magnitud inimaginable que solo en buenas manos el fin es positivo.
